HISTORIA

Hinojos es un municipio de 3624 habitantes, y con una superficie de de 31.900 Ha, de las cuales 11.000 hectáreas, están ubicadas dentro del Parque Nacional de Doñana y 13.300 Ha. dentro del Parque Natural. El gentilicio es hinojero/a. Situado en el extremo sur oriental de la provincia de Huelva, dista de la capital 60 Km., y de Sevilla 39 Km.
HISTORIA: Los romances lo llamaron Emnius, y los árabes Ocsanova; hay importantes muestras de la dominación árabe como la Iglesia Parroquial Tras la Reconquista quedo suscrita como villa de realengo al Reino de Sevilla, produciéndose su incorporación a la provincia de Huelva en el reinado de Isabel II.
PATRIMONIO URBANÍSTICO
Iglesia Parroquial Santiago El Mayor: Del siglo XIV de construcción gótico- mudéjar, con portada ojival, en la que destaca una talla de Martínez Montañés y una tabla de la incredulidad de Santo Tomás de Alejo Fernández, restaurada recientemente.
Ermita del Valle: del siglo XV de estilo mudéjar, , restaurada en 1961, antigua ermita de San Sebastián, cuya imagen se encuentra actualmente en la Iglesia. En ella se ubican las actuales imágenes titulares de la Hermandad del Valle (La Patrona de la localidad) y de la Vera Cruz
Ermita de la Soledad. de estilo neoclásico, fue reconstruida en 1952. Fue el antiguo Hospital de Santiago para pobres. Hoy alberga las imágenes titulares de la Hermandad de la Soledad.
El Cerrillo: Rincón de construcción típicamente andaluza a la manera de los antiguos patios con naranjos y fuentes, rodeado de viviendas.
“HERENCIA QUE HAGO A LOS HIJOS DE LOS HINOJEROS DE TODAS ESTAS TIERRAS”
Alfonso X. el Sabio.
Poco o ningún estudioso se ha parado a analizar lo que esta frase jurídica conlleva de valor axiológico.
Hoy día, estos parajes, a excepción de la enajenación borbónica de los terrenos reales del Coto del Rey, continúan en la situación en las que aquel Rey conquistó.

Situación que, como se plantea, abarcaba al menos una generosidad del monarca hacia los pobladores, da constancia de un paraíso natural que atrajo a todos los demás reyes a su nueva construcción real en el Lomo del Grullo (de otra forma no hubiese tenido sentido ejercer una figura tan ejemplar y sólida de herencia de esas tierras), se hace entrega de las mismísimas banderas (conservadas en pésimo estado en la ermita de Ntra. Sra. del Valle) que portaban esos Cristianos en la Reconquista a la vez que se pronuncia la herencia. Contempló, a la entrada a este pueblo lo que era una introducción a lo que posteriormente este Rey y otros verían más adelante: magnificas construcciones Árabes. De otra forma no hubiese tenido sentido dejar unas banderas de semejante valor, aun regalándosela a unas gentes en gratitud. Además, un hallazgo reciente (una saetera que mira hacia donde parte el muro de la fachada principal) que ha pasado desapercibido para los analistas del Bien de Interés Cultural que es la actual parroquia da fe de que se encontró ante una maravillosa mezquita-fortaleza. Convirtió estas tierras en el origen del Reino de Sevilla al que perteneció hasta hace pocas generaciones, completamente al margen del Condado de Niebla, cambio que solo fue jurídico y aun en lo inapropiado de aquella decisión, nuestra cultura sigue aportando rasgos básicos a lo que del Reino de Sevilla emanaba. Si de Sevilla partieron reses a otros continentes, se necesitaron caballos y artes para la conquista, víveres para la real subsistencia, cazaderos, no fue Hinojos un lugar de ese reino marginado ni inapropiado. Existen documentos que describen al detalle como fue aquella cantera de cultura, de valor y de riquezas. Sin duda, desde que Alfonso X, el Rey Sabio, pronuncia aquella frase, ya Hinojos es el corazón de estos parajes sureños reconquistados. Otros terrenos son cedidos a Condes y Duques, es en Hinojos donde se viene a construir unos de los primeros Palacios Reales, a descontar la reutilización de otros templos (como la magnífica ampliación de la fortaleza Árabe). De aquella frase y de su axiológico valor emana la atracción hacia las consiguientes personalidades que marcaron nuestra Historia, aun se contempla en su plenitud el campanario que, de nuevo en gratitud, por orden directa dada por los Reyes católicos bajo aquella bellísima construcción, junto a algún capitel romano (visibles varios de ellos) que ayuda a soportar el templo, allí mismo, sobre el terreno, probablemente cuando contemplaban algún atardecer, cuando el mal tiempo ya arreciaba, cuando ya contemplaban la ejecución del puente real, que daba mejor pasar a sus continuos viajes hacia su palacio real, en el Lomo del Grullo, enajenado por los Borbones junto a sus maravillosas tierras colindantes. La cultura no se enajenó, ni las tradiciones ni los valores de las gentes que poblaban sus tierras, eso aun continua intacto, fuertemente amenazado con el actual modelo de desarrollo del “Condado” al que, por imperativo legal, ahora se pertenece.
Lo que los Romanos denominaban OMNIUM, del latín “todo” (la ciudad de … o de …, Según Montexanos) es hoy patrimonio de la humanidad gracias a su enorme riqueza natural. Lo que antes aun fue el epicentro de los restos encontrados y (como esta frase), pocos estudiados de Tartessos pudo ser la base ideal para la civilización a la que Platón hizo referencia como la Atlántida (según una prestigiosa revista científica británica).
Juicios recientes, desamortizaciones pasadas, intentos de usos particular alambradas contra las personas, apropiación vía excusa conservacionista de sus usos, leyes nuevas de parlamentos nuevos, lejanos al pueblo, empresas soñadas por algún poderoso...
Hasta el momento, aquella frase de aquel Rey, el más Sabio de todos, sigue ejerciendo su influencia. Nada ha podido cambiar aquella situación que tan lejana nos parece. Actualmente pocos territorios, culturas y sociedades y lo que hoy se denomina “desarrollo” son fieles a su entorno, la enajenación de sus vínculos territorios-sociedad lo destruyeron todo, sus hijos no podrán heredar lo que es zona de riqueza a conservar en otras latitudes. El hechizo de los Sabios nos protege, nuestros hijos son los únicos herederos de la más real riqueza natural, donde la puesta de sol desde su templo, ya sea éste de pinos, de piedras o de juncos es la puesta de la vida, de la vida de todas las especies que conocen el encanto de esa frase, millones de especies únicas y casi endémicas, aferradas a su tierra, decididas a desaparecer si el hombre poderoso intenta llevarlas fuera. Nuestros hijos son los únicos herederos de unos territorios que marcan denominaciones, marcan caminos a seguir, son caminos en sí, son referencia para otras sociedades perdidas en la cultura, puerta de todo, puente hacia la vida, tesoro de occidente que destruyo casi toda forma de paraíso natural, es occidente mismo, ejemplo a otros mundos a conservar, ejemplo de destinación de recursos, a su manera pero ejemplo, nadie sabe conservar como los hijos de los hinojeros estas tierras, aunque nos desoigan, pocos en todo occidente conocen de esa frase, de aquel Rey, Sabio como Platón. Ambos dejaron parte de su esencia aquí. Aun la conservamos para nuestros hijos.
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